y la necesidad de no necesitar nada

quiero volver a ser tú

Eso otro, eso sí, tengo la boca tan reseca que sería inca-
paz de escupir aunque me fuera en ello la vida. -Subió al
coche, se hundió en el asiento-. Disculpe, chófer. Vámonos.

azul y negro

no puedes salvar a nadie

creo que tenemos tanto la necesidad de ser felices como la de privarnos de la misma